1. Tú eres la única persona que controla tu felicidad

Tú eres la única persona que debe encargarse de tu felicidad. Estar bien contigo mismo, con la persona en la que te has convertido, y con lo que haces en tu vida sólo depende de ti.

La felicidad es un estado al que se llega desde tu interior: es un producto de tu mente, y necesitas trabajar cada día en él.
Por eso debes esforzarte a diario por mantener tu mente positiva. ¡Sólo tú puedes hacerte feliz a ti mismo!

2. ¡Eres tú quien elige ser feliz!

A mí me costó mucho tiempo entender esto, pero al final me di cuenta de que la felicidad no se busca ni se encuentra: debes elegirla tú.

Da igual si estás pasando sólo por una mala época, o por el peor momento de tu vida. Eres tú quien realmente debe decidir con qué actitud vas a enfrentarte a tus problemas y cómo quieres sentirte.

Siempre hay dos caminos a elegir: puedes tomar aquel en el que dejes que tus pensamientos negativos te inunden, y te dejen paralizado, sin poder hacer nada para salir de ahí.

O puedes elegir el camino en el que tienes la esperanza de que todo se solucionará, manteniendo una actitud positiva pase lo que pase, y haciendo algo para cambiar eso y salir adelante.

La felicidad es un modo de vida. Y debes recordar que las personas felices no son las que lo tienen todo, sino las que eligen hacer lo mejor con lo que tienen.

3. Mantén siempre una actitud positiva

Todo en esta vida empieza en nuestras mentes. Si tienes confianza en ti y crees que puedes conseguir todo lo que te propongas, nada ni nadie podrá pararte.

Pero si dudas de tus habilidades y te dices a ti mismo “no puedo”, entonces nunca llegarás muy lejos.

La felicidad también es una actitud que comienza en tu cabeza. La gente que es feliz se concentra en lo que tiene y disfruta de ello.

Las personas que son infelices sólo están atentas a aquello que les falta en sus vidas, y no son capaces de apreciar lo que ya tienen.

La clave para ser feliz no está en depender de lo que pasa fuera de nosotros, sino en controlar nuestra actitud y nuestros pensamientos, y mantenerlos en un estado positivo.

4. La felicidad es un estado mental

La verdadera felicidad es una cualidad que está en tu interior. Es un estado mental.

Si tu mente está en paz, entonces tú serás feliz. Si tu mente está tranquila y en calma, puedes ser feliz incluso cuando no tienes nada más.

Da igual que tengas todo lo que deseas de este mundo – poder, dinero, posesiones -.

Si en tu cabeza no estás en paz contigo mismo, y con el mundo que te rodea, nunca podrás ser feliz.

5. Para ser feliz, debes cambiar tus pensamientos

Si de verdad quieres ser una persona feliz, debes empezar cambiando tus pensamientos y la forma en la que ves el mundo.

Para alcanzar la felicidad es básico que entiendas la importancia que tiene la forma en la que piensas.

Nuestros pensamientos son tan poderosos que gracias a ellos podemos ver la vida desde la perspectiva que elijamos.

Si decides mantener en tu cabeza ideas que son negativas, entonces verás siempre el mundo de color gris aunque esté lleno de colorido.

Pero si puedes ver lo mejor de cada situación, de cada persona, o de cada objeto que te rodea, entonces el mundo se mostrará ante ti con toda la belleza que hay en él.

6. Da las gracias por todo lo que tienes

La gratitud es una de las claves más importantes para ser feliz.

Es importante que estés contento y sientas felicidad por lo que ya tienes mientras trabajas para conseguir lo que quieres.

Recuerda esto: no es la felicidad la que atrae la gratitud a nuestras vidas, sino que es la gratitud lo que nos hace realmente felices.

A veces es difícil practicar este punto, porque no siempre nos damos cuenta de lo que tenemos. Por eso te propongo que hagas el siguiente ejercicio.

Empieza un pequeño diario, y cada día escribe en él una cosa por la que estés agradecido, y otra que hayas hecho ese día por la que estés orgulloso.

Da igual que sea algo simple como “me he levantado de la cama” o “he preparado la comida”. Lo importante es que estés orgulloso y agradecido por haber podido hacerlo.

Sé que puede parecerte una tontería, pero cuando te sientes triste y perdido, incluso las pequeñas cosas de la vida te ayudarán a fortalecerte y conseguir la motivación que te falta.

7. Valora las pequeñas cosas de la vida

Cuando estaba hundida y sentía que no podía más, me dí cuenta de que para salir de esa oscuridad debía hacer algo que me motivase.

Y una de las cosas que más me ayudó a poner una sonrisa en mi cara fue darme cuenta del valor que tenían los pequeños detalles a mi alrededor.

Debes buscar incluso las cosas que menos te esperas o que parezcan más insignificantes, como una foto que te haga recordar un bonito momento del pasado, o hacer una llamada a un amigo para preguntarle simplemente como está.

La clave para ser feliz no es tener grandes cosas, sino saber apreciar esos pequeños detalles que te rodean.

8. Pon amor en tu vida

El amor es una de las fuerzas más poderosas que hay en el universo, y sin duda es el ingrediente que todos debemos tener en nuestras vidas para ser felices.

El primer paso es amarte a ti mismo. Valórate como te mereces, mira todo lo que has conseguido hasta ahora, y siéntete orgulloso de ti mismo por haberlo logrado.

La verdadera felicidad es sentirte bien siendo quien eres; y primero debes quererte a ti mismo para luego poder amar a los que te rodean como se merecen.

9. Busca tu propósito en la vida

Tener un propósito en la vida es lo que nos hace seguir adelante y querer pelear cuando las cosas se ponen difíciles.

Si no sabes hacia dónde quieres ir, entonces es cuando te sentirás perdido y no tendrás ningún motivo para ser feliz.

En todos estos años me he dado cuenta de que la mejor forma de encontrar nuestro verdadero destino en este planeta es dejándonos llevar por lo que dice nuestro corazón.

Vivimos en un mundo en el que cada vez estamos más desconectados de nuestros sentimientos. Y por eso es importante escucharnos a nosotros mismos y saber qué es lo que realmente deseamos en nuestro interior.

Sólo así, siguiendo nuestros instintos y nuestro corazón, podremos alcanzar lo que queremos de verdad, y lograr la felicidad.

10. Haz algo bueno por los demás

Las personas son importantes en nuestras vidas; con ellas nos relacionamos, compartimos nuestros sentimientos, y vivimos momentos inolvidables.

Uno de los principales motivos por los que estamos en la vida es para ayudar a otros. Cuando haces algo bueno por los demás, eso también te hará sentir bien a ti.

Pero debes tener una cosa muy importante en cuenta: si ayudas a alguien y esperas algo a cambio, eso no es bondad, es interés personal. Y siendo interesado en esta vida nunca podrás alcanzar la felicidad.

11. Pasa más tiempo con tus amigos y tu familia

Una de las grandes claves para ser feliz es pasar tiempo con nuestros amigos y nuestra familia.

Ellos son seres humanos importantes a los que debemos cuidar porque son el regalo más precioso que tenemos en nuestras vidas.

De hecho, no haber pasado el suficiente tiempo con ellos es una de las cosas de las que nos arrepentimos antes de morir.

Por eso, estar con estas personas es clave para nuestra felicidad y nuestro estado de ánimo.

Así que no descuides a aquellos que te quieren, y saca siempre tiempo para compartir momentos con quienes amas.

12. ¡Vive el ahora!

Pensar constantemente sobre lo que pasará en el futuro, o quedarte anclado en el pasado rememorando viejos tiempos, sólo hará que seas más infeliz.

La felicidad está en el momento presente, que es el único sitio en el que realmente estamos viviendo ahora.

Imaginarte qué cosas pasarán en el futuro, y preocuparte por los errores de tu pasado, sólo te traerá un sufrimiento innecesario que puedes evitar si te concentras en el ahora.

Eso no significa que debas dejar tus metas y los sueños que quieres conseguir aparcados.

Debes trabajar por conseguirlos e ir paso a paso para alcanzarlos; pero tienes que mirar a esos objetivos de una forma positiva en vez de preocuparte por lo que pueda pasar.

13. Comparte tu felicidad

La vida no significa nada si no compartimos lo que tenemos con otros. ¿De qué te sirve ser feliz si estás viendo que los que están a tu alrededor se sienten desgraciados y tristes?

Es cierto que no debes depender de nadie para tener alegría en tu vida; pero siempre que puedas debes intentar ayudar a otros a que sus vidas sean mejores, y estén más contentos con ellos mismos.

Recuerda el punto 10: cuando ayudas a otras personas, también tú te sentirás mejor.

La verdadera belleza de este mundo consiste en eso, en compartir nuestra vida con los seres que amamos, disfrutar de los momentos que estamos con ellos, y ayudarles a que sean lo más felices posibles.

No te guardes tu alegría sólo para ti, ¡compártela con las demás!

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