¿SABES QUE SON LOS DILATADORES VAGINALES?
¿PARA QUÉ SE UTILIZAN?
¿Y QUÉ BENEFICIOS TIENEN?

Hay muchas disfunciones que se generan por una hipertonía en el suelo pélvico, es decir que los músculos están excesivamente contraídos.

Por lo tanto, tocara disminuir la tensión en esa musculatura para que así disminuyan los síntomas asociados a la hipertonía, como es el caso del vaginismo.

Los dilatadores vaginales son dispositivos de terapia progresiva que se utilizan para disminuir la tensión en la musculatura del suelo pélvico.

Con la terapia de inserción de dilatadores, unidos a los ejercicios de contracción y relajación , podrás ir desarrollando mejor control de los músculos del suelo pélvico simulando en la vagina un entorno similar al de la penetración sexual.

Los dilatadores no solo te ayudarán a estirar los músculos y los tejidos del suelo pélvico, sino que también podrás asociar que pensamientos giran entorno a la penetración o cuando un objeto se te acerca a la vagina con la intención de penetrarla.

Si empezamos a identificar que pensamientos y por lo tanto qué motivaciones psicológicas están acompañando al momento del espasmo, podrás tener la oportunidad de reentrenar a tu cuerpo y la respuesta de tu mente a la sensación de tener algo dentro de la vagina.


Para un uso correcto de los dilatadores vaginales es muy importante aprender a relajar el suelo pélvico

¿SABÍAS QUE MUCHOS CASOS DE DOLOR SE DEBEN A UN EXCESO DE TENSIÓN EN LA MUSCULATURA DEL SUELO PÉLVICO?

HERRAMIENTAS O EJERCICIOS PARA RELAJAR ESA TENSIÓN EN TU MUSCULATURA PERINEAL

Para destensar hemos de relajar, es un proceso de «entrenamiento» que deberemos realizar  desde la no exigencia.
La consecuencia de sentir y notar dolor es la tensión muscular. Para reducir esta tensión podemos realizar una serie de observaciones y ejercicios o  acudir a un/a fisioterapéuta de suelo pélvico.

  1. Contracción y relajación;  es importante tener una herramienta de biofeedback (por ejemplo, un espejo) para observar, entender y valorar tu proceso.
  2. Aprende a utilizar la respiración diafragmática, como herramienta para relajar tu suelo pélvico. Necesitarás práctica, pero rápidamente podrás ver sus beneficios.
  3. Aumenta el tiempo de descanso en repeticiones. No se trata de que te agotes, sino que lo hagas con consciencia. Por ejemplo: si contraes durante cinco segundos, que el tiempo de relajación sea de diez segundos.
  4. Observa todo tu cuerpo. Será importante vigilar el tono de otros músculos del cuerpo. Si estoy relajando el suelo pélvico, pero tengo los hombros tensos, lo más probable es que el suelo pélvico no se relaje.
  5. Relaja los músculos que rodean la pelvis (glúteos, aductores…). Esos músculos están relacionados de manera directa con el suelo pélvico, por lo tanto, será importante que aprendas ejercicios para relajar esos músculos.
  6. Técnicas de relajación como la meditación o el mindfulness. Para que nos sea más fácil relajar nuestro cuerpo y aumentar la sensación de propiocepción, es decir la capacidad de sentir cada zona corporal.

¿QUÉ BENEFICIOS COMPORTA EL USO DE DILATADORES?

  • Mejorar las sensaciones físicas.
  • Reducir el dolor durante las relaciones sexuales.
  • Rebajar los tejidos cicatrizados tras una intervención quirúrgica ginecológica.
  • Reducir la tensión muscular y como consecuencia los espasmos.
  • Poder tener relaciones sexuales con penetración.
  • Permitir la inserción de tampones o de realizar exploraciones ginecológicas.
  • Prevenir la fibrosis tras la radioterapia pélvica.

CÓMO SE DEBEN UTILIZAR LOS DILATADORES VAGINALES.

Los dilatadores pueden ser de cristal o de silicona de grado medio y se presentan en forma de kits donde hay diferentes tamaños y grosores para facilitar un avance gradual en el tratamiento.

  • Selecciona el de menor tamaño y grosor.
  • Busca un momento de intimidad y tranquilidad, no deb haber prisas, es fundamental dedicarle tiempo.
  • Lava con agua templada y jabón el dilatador que vayas a usar, y mantenlo en una toalla caliente durante unos cinco o diez minutos, para que alcance una temperatura cálida (no demasiado caliente).
  • Túmbate boca arriba y coloca almohadas o cojines debajo de tus piernas (permitiéndote que estén dobladas), relájate, aleja las tensiones.
  • Empieza haciendo la respiración diafragmática y empieza  suavemente y sin exigéncas, continua a relajar y contraer el suelo pélvico.
  • Observa tu barriga como se eleva y baja con cada inhalación y exhalación. Presta especial atención al ritmo del suelo pélvico y su conexión con tu respiración diafragmática. Visualiza esta área, como se debe abrir y cerrar al ritmo de tu diafragma.
  • Usa una pequeña cantidad de lubricante para facilitar la entrada del dilatador.
  • Insértalo gradual y lentamente, no debes sentir ningún tipo de dolor ni molestia, ayúdate de una respiración larga y profunda.
    • Incrementar suavemente la profundidad de la inserción.
    • Moverlo hacia fuera y hacia dentro.
    • Masajea la zona utilizando el dilatador. De adelante hacia atrás, de derecha a izquierda, con rotaciones.
    • Mantén una suave presión sobre los puntos de mayor tensión y dolor durante máximo un minuto.
  • Cuando te seintas cómoda y relajada realizando este ejercicio, será el momento de cambiar de tamaño.

Precauciones:

  • Si tienes infección vaginal o pélvica, evita su uso.
  • Debes notar presión, no dolor. No fuerces tu cuerpo.
  • No continúes con el uso de dilatadores ante cualquier molestia.

Y recuerda, los dilatadores deben ser prescritos por un profesional.

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